Lo he intentado, no tienes una idea de cuánto lo he intentado. Estos días me han parecido una eternidad. Ya ni siquiera sé desde cuándo es que mi ilusión se esfumó. Ya no sé cuándo fue que la guerra comenzó, sólo espero que pronto termine, porque me estoy quedando sin fuerzas.
No puedo evitar pensar cada minuto en ti. Nuevamente asaltas mi mente y trato de alejarlo. Es inútil, lo consigo únicamente por unos cuantos segundos y cualquier palabra, cualquier mirada, cualquier aroma, cualquier sensación te trae de nuevo a mi mente. ¿Qué te has creído? ¿Por qué te has apoderado de mi mente y de mis pensamientos? Como dicen por ahí, eres un ladrón que me ha robado todo.
Y aquí estoy, otra vez, torturándome porque no sé lo que quisiste decir, porque mi mente se empeña en que fue a ella a quien te referías, pero mi corazón se sujeta a la remota posibilidad de que haya sido a mi. Lo repaso una y otra vez…
Está bien, es momento de averiguar con ella qué está pasando y me encuentro con una desagradable sorpresa, indescriptible. Tú sabes, la mente que es muy ágil encuentra semejanzas, tantas semejanzas que podría pensar que primero ella escribió una carta de amor para ti, que con solo cerrar los ojos te haces presente… y luego casualmente, ese mismo día, tú dices que no sabes qué hacer… Por favor, me estoy desquiciando.
Pero todo eso me pasa por meterme donde no me llaman, por buscar tus respuestas (las que tú buscas), como si yo fuera tu secretaria y las busco donde están los sueños y las busco en una esquina pero no las encuentro.
En mi desesperación he pretendido darte mi propia respuesta y aún más desquiciante es que me has escuchado. Me tienes en una total confusión. Parece que tres años de hablar de sentimientos fueran insuficientes, inútiles, pues hoy NO SÉ DECIR QUÉ SIENTO. Mi corazón le está gritando a mi cabeza que ahí hay esperanza, que todo el sufrimiento de los días anteriores fue en vano, fue inútil, pero mi cabeza se resiste o ya no sé si es al revés, quien se resiste es mi corazón ¿o será acaso que tengo el corazón dividido? Sentimientos encontrados (y no porque sean de encuentro, hoy no): esperanza, alegría, terror, tristeza, desconcierto, desconsuelo, impaciencia, desesperación ¡y te vas por una semana! En una semana no sabré de ti, y me tendrás viviendo con esta incertidumbre que me está matando. ¡No puede ser, nuevamente ha comenzado a llover! En las noticias pronosticaron sequía ¿de dónde rayos salen las nubes cargadas de agua?
Una vez más, mi pesimismo (irónico, de ti he aprendido el valor de ser optimista), ese instinto de conservación, de supervivencia me dice que lo que pasa es que quieres hacer de tu espacio y el mío lo que hiciste con el de ella y el tuyo…
Y ahora ¿qué hago? ¿Repaso nuevamente lo que me has dicho o me voy a dormir? Pero en verdad, ¿tú crees que podré dormir? Francamente, yo lo dudo con todo el corazón y la razón.
Por ahora, solo puedo despedirme, no sé lo que mañana sucederá, yo pensé que hoy era asunto superado, y ya ves que no, y podría pasarme toda la noche (que a ti te encanta) pensando sobre esto, pero creo que cada minuto me confundiría más, así que mas vale decir ahora:
TE AMO