inútil es la ilusión que tengo
inútil es todo lo que siento
inútil es como me siento, sobre todo después de ver la realidad de...saaaaabe!
La verdad es que inútil es que me siga resistiendo, así com es la idea de que tú llegarás a ser algo más: eres mi amigo y punto... y al final del día eso es lo que más me importa, pase lo que pase no quiero perder por nada del mundo tu amistad.
¡cómo te quiero mi niño!
10 marzo 2011
confesión
Ayer por fin me decidí a confesarle a alguien lo mucho que me mueves. Yo no quería hacerlo porque algo me decía que sería definitivo para terminar de enfermarme, aunque dicen que el primer paso para la recuperación es aceptar que uno está enfermo... no lo sé, lo único que tengo cierto es que cada vez me traes más loca.
El lunes te vi y desde que te dejé, empecé a contar las horas para volver a verte. Ayer era el día, ayer... pero mientras preparaba a comida y pensaba en ti recibí una llamada, era tuya, como si con la mente te hubiera llamado y tú en respuesta marcaste a mi teléfono. Las noticias no fueron buenas: estás malito (ya ves por no cuidarte lo que sucede, las recaídas son peores) y NO PUDE VERTE!!! tanto que mi corazón lo ansiaba, lo anhelaba, incluso mi nariz ya se estaba preparando para volver a percibir tu esencia pero todo fue inútil. Mis brazos, mi pecho, mis piernas, todo mi ser dolió de reprimir ese abrazo que guardé para ti y que no pudo llegar a ti; y ahora estoy muy desesperada por no saber más de ti, por no tener noticias tuyas, por no verte, y la desesperación aumenta porque no sé cuándo podré volver a verte... y tampoco sé si la próxima vez que lo haga seré capaz de guardar todo esto que siento por ti para seguir comportándome como siempre lo he hecho.
Empiezo a creer que definitivamente no fue buena idea el confesar mi amor por ti
El lunes te vi y desde que te dejé, empecé a contar las horas para volver a verte. Ayer era el día, ayer... pero mientras preparaba a comida y pensaba en ti recibí una llamada, era tuya, como si con la mente te hubiera llamado y tú en respuesta marcaste a mi teléfono. Las noticias no fueron buenas: estás malito (ya ves por no cuidarte lo que sucede, las recaídas son peores) y NO PUDE VERTE!!! tanto que mi corazón lo ansiaba, lo anhelaba, incluso mi nariz ya se estaba preparando para volver a percibir tu esencia pero todo fue inútil. Mis brazos, mi pecho, mis piernas, todo mi ser dolió de reprimir ese abrazo que guardé para ti y que no pudo llegar a ti; y ahora estoy muy desesperada por no saber más de ti, por no tener noticias tuyas, por no verte, y la desesperación aumenta porque no sé cuándo podré volver a verte... y tampoco sé si la próxima vez que lo haga seré capaz de guardar todo esto que siento por ti para seguir comportándome como siempre lo he hecho.
Empiezo a creer que definitivamente no fue buena idea el confesar mi amor por ti
Suscribirse a:
Entradas (Atom)