Pues bien, aquí estamos muchas lunas después de aquellas últimas. Justo hoy que la nostalgia invade mi corazón, retomo aquello de escribir en este espacio que creo que nadie lee.
Es verdad que el tiempo pasa volando. Son casi 6 años desde que escribí la última entrada. Hace seis años: me leo enamorada, ilusionada, en conflicto... y hoy día parece que sigo siendo la misma, aunque diferente. Que misterio tan grande es el ser humano. Son 10 años (es decir, son 11, ¡que no te enteras Leticia!) de que la vida me puso frente a una pantalla de la cual me enamoré, y a 11 años de distancia parece que aún no sé distinguir entre la pantalla y la realidad.
¡Cuantas cosas vividas! Gracias Dios mío, porque no me has dejado en ningún momento; porque en cada paso que he dado, sigues estando ahí para sostener mi mano, para decirme cuanto me amas, sin importar lo que haya dentro de mí, o lo que haya hecho, o lo que haya dicho.
Bueno, creo que son tantos años, tantas ideas, vivencias, reflexiones que todo viene a hacerse un masacote y no logro expresar con claridad nada... A fin de cuentas el título era "¿vivir a tope?" en referencia a lo que hace unos momentos comentaba con Sandra sobre cómo pasa el tiempo volando, y por eso deberíamos vivir a tope cada minuto, exprimirlo, sacarle todo el jugo que tiene. La interrogación viene del cuestionamiento que me hago a mí misma, si verdaderamente así lo hago, o al menos lo intento. Es verdad que hace algunos días me maravillaba de cómo es verdad que cada minuto es único e irrepetible e irremplazable; lo que hice en este preciso minuto no podré hacerlo más en toda mi vida, como tampoco podré volver a vivir el 18 de mayo del 2018; y sin embargo parece que no me entero y me doy el lujo de dejarlo pasar como si, a fuerza de proponermelo, un día pudiera volver a vivirlo... y lo peor es que parece que nunca acabo de proponermelo.
Pues bien, creo que era tanta la necesidad de volver a este mundillo y de pronto, con solo abrir, parece que toda la inspiración se ha ido. Ya con el tiempo volverá, espero (aunque confieso que desde hace muchos años, parece que toda se ha consumido)