como cambias mis planes de la noche a la mañana. Hace cuatro horas estaba decidida a dejar de pensar en ti, a convencerme de que por fin la persona especial había contestado tus cartas de amor, a verte como el amor que nunca en la vida iba a corresponderme, pero a ser feliz con el simple hecho de saber que existes y a verte como ese hermano mayor que igual nunca tendré (como si eso fuera posible, pero bueno, yo haría el intento).
Y me doy cómo se va a la basura esa decisión, como por un simple corazón de melón me alteras nuevamente todo, absolutamente TODO. Pero ya no quiero seguir así, cada día me duele más esta situación y no poder hablar contigo es tan insoportable. Tontamente pensé que si yo daba el primer paso, que si te saludaba, tú me contestarías y ni si quiera eso has sido capaz de hacer; hace 5 días que espero respuesta y ésta no llega.
Todo sería tan sencillo (al menos no sería tan inquietante) si tuvieras la generosidad de volver a hablar conmigo, dejaría de ver que me das alas donde ni siquiera hay una palabra pensada para mi… si tuviera yo el valor de enfrentarte y decirte todo lo que siento, que te has convertido en una persona demasiado especial para mi, que desde hace algunos meses no hay otro pensamiento que ocupe mi mente, que ya no puedo concentrarme en nada por estar pensando en ti y que lo único que va a calmar toda esta revolución es saber lo que tú sientes, no por mi, simplemente qué sientes, pero ya ves soy tan cobarde que siempre encuentro mil excusas para no hacerlo.
El tiempo sigue, aunque ha estado detenido, no ha dejado de pasar y solo me ha lastimado con el látigo de su impaciencia, de su existencia ¿te pasa lo mismo? (no me cuesta divagar).
No hay comentarios:
Publicar un comentario