
30 octubre 2007
¿Cómo poder diferenciar entre la voluntad y la fisiología? ¿en dónde está ese límite invisible? ¿y si realmente todo este tiempo ha sido mi falta de voluntad lo que me ha traido tantos problemas, tantos conflictos? ¿o es que acaso estoy sujeta a los efectos de un comprimido que debo tomar por el resto de mis días?
Soy una prisionera y sin embargo no conozco mi cárcel

Obra de Rafal Olbinski
23 octubre 2007
Es verdad que el dolor purifica, es un mal (o bien, depende de cada quien) necesario que nos permite valorar la verdadera felicidad; es más, yo diría que es como el glutamato de sodio... pero también es cierto que el dolor es inevitable no así el sufrimiento que es opcional. Duele, no lo puedo negar, pero me siento tranquila y libre.
Creo que ahora sí, el tiempo va a acelerar su paso (sujétame fuertmente, porque sospecho que será todo tan rápido que temo caer del vagón), estoy preparada.
GRACIAS
Gracias a Dios, gracias a ti, y también a ti, no esperaba menos.
La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros
P. D. Por cierto, ¿a ti quién te dijo que yo era feliz?
Creo que ahora sí, el tiempo va a acelerar su paso (sujétame fuertmente, porque sospecho que será todo tan rápido que temo caer del vagón), estoy preparada.
GRACIAS
Gracias a Dios, gracias a ti, y también a ti, no esperaba menos.
La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros
P. D. Por cierto, ¿a ti quién te dijo que yo era feliz?
estación
hoy comprendo que en mi vida eres una estación y aunque anhelo con todo mi corazón que estés presente por el resto de mis días, entiendo que debo dejarte ir, que no me puedo aferrar más a ti, pues has cumplido tu misión.
GRACIAS
GRACIAS
07 octubre 2007
Por fin aparece…
después de algo como esto no me puedo quedar impávida, callada. Tantas cosas vienen a mi mente y se arremolinan en mis dedos que ni siquiera puedo sacarlo. Me duele, no lo puedo negar, y me duele tanto…
No sé cuánto tiempo dure este dolor, lo que sé es que ahora lo único que puedo esperar es que seas feliz, ya te lo había dicho, pues bien, hoy lo reafirmo.
Mi corazón guardaba una absurda esperanza, tan absurda como yo misma y hoy me doy cuenta que esos cimientos no eran firmes, que un corazón dulce puede llegar a tirarlo tan fácilmente y me duele, no tienes una idea de cuanto me duele, pero el sufrimiento es opcional, y yo no quiero sufrir por ti, mas bien me alegro, sí, aunque no lo creas me alegro, aunque veas mi cara bañada en lágrimas me alegro.
En tan pocos días te metiste en mi corazón, te lo robaste de una manera tan extraña, que nunca me había sucedido, pero siempre hay una primera vez y también es la primera vez que en verdad deseo que tu amor llegue tan alto como las nubes y sea tan indestructible como el diamante. Te amo como nunca en la vida he amado.
(697)
No sé cuánto tiempo dure este dolor, lo que sé es que ahora lo único que puedo esperar es que seas feliz, ya te lo había dicho, pues bien, hoy lo reafirmo.
Mi corazón guardaba una absurda esperanza, tan absurda como yo misma y hoy me doy cuenta que esos cimientos no eran firmes, que un corazón dulce puede llegar a tirarlo tan fácilmente y me duele, no tienes una idea de cuanto me duele, pero el sufrimiento es opcional, y yo no quiero sufrir por ti, mas bien me alegro, sí, aunque no lo creas me alegro, aunque veas mi cara bañada en lágrimas me alegro.
En tan pocos días te metiste en mi corazón, te lo robaste de una manera tan extraña, que nunca me había sucedido, pero siempre hay una primera vez y también es la primera vez que en verdad deseo que tu amor llegue tan alto como las nubes y sea tan indestructible como el diamante. Te amo como nunca en la vida he amado.
(697)
Increíble
como cambias mis planes de la noche a la mañana. Hace cuatro horas estaba decidida a dejar de pensar en ti, a convencerme de que por fin la persona especial había contestado tus cartas de amor, a verte como el amor que nunca en la vida iba a corresponderme, pero a ser feliz con el simple hecho de saber que existes y a verte como ese hermano mayor que igual nunca tendré (como si eso fuera posible, pero bueno, yo haría el intento).
Y me doy cómo se va a la basura esa decisión, como por un simple corazón de melón me alteras nuevamente todo, absolutamente TODO. Pero ya no quiero seguir así, cada día me duele más esta situación y no poder hablar contigo es tan insoportable. Tontamente pensé que si yo daba el primer paso, que si te saludaba, tú me contestarías y ni si quiera eso has sido capaz de hacer; hace 5 días que espero respuesta y ésta no llega.
Todo sería tan sencillo (al menos no sería tan inquietante) si tuvieras la generosidad de volver a hablar conmigo, dejaría de ver que me das alas donde ni siquiera hay una palabra pensada para mi… si tuviera yo el valor de enfrentarte y decirte todo lo que siento, que te has convertido en una persona demasiado especial para mi, que desde hace algunos meses no hay otro pensamiento que ocupe mi mente, que ya no puedo concentrarme en nada por estar pensando en ti y que lo único que va a calmar toda esta revolución es saber lo que tú sientes, no por mi, simplemente qué sientes, pero ya ves soy tan cobarde que siempre encuentro mil excusas para no hacerlo.
El tiempo sigue, aunque ha estado detenido, no ha dejado de pasar y solo me ha lastimado con el látigo de su impaciencia, de su existencia ¿te pasa lo mismo? (no me cuesta divagar).
Y me doy cómo se va a la basura esa decisión, como por un simple corazón de melón me alteras nuevamente todo, absolutamente TODO. Pero ya no quiero seguir así, cada día me duele más esta situación y no poder hablar contigo es tan insoportable. Tontamente pensé que si yo daba el primer paso, que si te saludaba, tú me contestarías y ni si quiera eso has sido capaz de hacer; hace 5 días que espero respuesta y ésta no llega.
Todo sería tan sencillo (al menos no sería tan inquietante) si tuvieras la generosidad de volver a hablar conmigo, dejaría de ver que me das alas donde ni siquiera hay una palabra pensada para mi… si tuviera yo el valor de enfrentarte y decirte todo lo que siento, que te has convertido en una persona demasiado especial para mi, que desde hace algunos meses no hay otro pensamiento que ocupe mi mente, que ya no puedo concentrarme en nada por estar pensando en ti y que lo único que va a calmar toda esta revolución es saber lo que tú sientes, no por mi, simplemente qué sientes, pero ya ves soy tan cobarde que siempre encuentro mil excusas para no hacerlo.
El tiempo sigue, aunque ha estado detenido, no ha dejado de pasar y solo me ha lastimado con el látigo de su impaciencia, de su existencia ¿te pasa lo mismo? (no me cuesta divagar).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
