31 octubre 2008

pesimista

Hoy estuve pensando en lo irónico que es la vida... cuando nacemos, lo único que tenemos seguro es la muerte, y cada día que pasa es un día que se descuenta del tiempo que nos queda en este mundo.

Cuántas personas hay que por razones de enfermedad o por diferenes circunstancias se aferran a la vida, y la aman de tal forma que pareciera que necesitan o que les gustaría vivir al menos por un par de siglos. Por otra parte, estamos los pesimistas que desearíamos terminar con nuestra vida cada segundo de ella, que no encontramos sentido, que no hay aliciente alguno para continuar con ella y luchar con todas las fuerzas del mundo, como lo hacen los primeros... Hoy por un momento me sentí así, bueno está bien, debo reconocer que por sólo un momento no pensé en que mi vida fuera inútil, el resto del día fui una pesimista consumada: todo en mi vida va mal, no logro tener un momento de sana convivencia con mi familia que tanto amo, cada palabra que sale de mi boca es sólo para ofenderlos y eso es algo que me hiere tanto o más que a ellos pero que no puedo cambiar (tal vez no me he esforzado lo suficiente).

Maldita sea, una vez más el agua de la lavadora se tiró, y esta vez ni siquiera fue mi ropa la que estaba lavando y para colmo un montón de cosas estaban en la trayectoria del agua.... o sea!! así o más desesperación ¡como quisiera no vivir mi vida!

Por si mi depresión no fuera suficiente, reafirmo lo que dice Juan Gabriel "yo no nací para amar". Yo que ya me estaba ilusionando tontamente con una persona que, como historia de telenovela chafa, está tras los huesitos de mi mejor amiga y ella siente exactamente lo mismo.

Está bien, es demasiado pesimismo para una noche, lo mejor será irme a dormir, aunque es probable que Morfeo se resista a tomarme en sus brazos (que raro)

No hay comentarios: