22 septiembre 2007

1787

¡Pobre pendeja! yo que creía, justamente hoy por la mañana, que ya todo era olvidado, pero bien me lo dijo Luís: “el tiempo no es la solución, como tú crees”. Por la mañana me alegraba y enorgullecía de pensar que por fin podía recordarte sin sentir dolor, ni otra cosa que no fuera una inmensa alegría por haberte encontrado en mi camino y conservarte como un muy buen recuerdo. Me ufanaba sólo porque era capaz de recordarte sin reprocharte ni reprocharme nada, porque ya no pensaba más en ti como mi príncipe azul…

Pero ¿qué sucede? Resulta que das señales de vida, de la forma menos esperada y aquí estoy nuevamente, emocionada y el insomnio amenazando, lo mejor será que intente dormir, pues el trabajo de estos días no ha sido como para darme el lujo de dormir otra vez por ti hasta las 4 de la mañana, ya aprendí la lección… bueno, sólo daré un último vistazo

No hay comentarios: