14 septiembre 2007

soy wetty y no soy alcohólica...

Hoy por la mañana desperté y pensé es muy temprano para ir a la escuela, y efectivamente era muy temprano, ni siquiera había sonado el despertador. Una hora y media después sonó y volví a decir: es muy temprano, aún tengo mucho sueño. Cerré los ojos y sin darme cuenta me volví a dormir. ¡Ay ay ay! ahora sí que ya es tarde, me bañé de prisa, a penas si tomé un vaso de leche y corrí a la escuela.

¿A quien crees que vi? me dijo Warce emocionada, pues claro que no podía ser nadie más que mini. Me alegré tanto de verla y, emocionada también, la escuché contarme sobre su encuentro (cuando uno está enamorado se puede pasar horas hablando de mini). Después me tocó a mí hablar sobre mi triste historia, por fín, después de callarla por diez mil días, y me sentí triste, pues es una herida que aún duele, pero también me sentí aliviada y feliz...

Hablamos sobre El Principito, curioso que el mismo día haya hablado con dos personas diferentes sobre esto y fue bueno.... por segunda ocasión en el día me sentí feliz. Y entonces pensé en ti y me volví a sentir triste, muy triste. Y después de veinte mil días entendí que no tengo nada que hacer en tu mundo pues ya está completo...

Y entonces como un chispazo que vino de algún extraño lugar, descubrí ¡que estoy viva! que yo soy wetty y que no soy alcohólica, que tengo 33 piezas dentales, que durante estos años he vivido muchas decepciones, que he sufrido mucho, que me han traicionado, que he sentido miedo, que me he angustiado, sugestionado, enfermado... pero todo eso ha valido la pena porque me han preparado para llegar a este momento de revelación.

Y también descubrí que lo que bien empieza bien termina: este año aún no termina, pero sin temor a equivocarme puedo decir que ha sido el mejor año de mi vida porque en ningún otro me he sentido tan viva como éste. He sentido intensamente: la emoción de un encuentro anhelado por años, la dicha de un nacional y de por fin conocer a mis queridos primos, la experiencia única de estar enamorada (aunque de sobra sé que no soy correspondida), tantos sueños cumplidos que no por eso están muertos, sólo se han transformado en una dulce realidad, como bien dice Warce, son energía y tú sabes que la energía no se destruye, sólo se transforma: cambian de nombre, pero no se mueren.

Me duele un pie, me duele la cabeza, Laura Pausini canta, mis papás tienen una especie de 10/10 que nunca he entendido pero que no me gusta y me siento muy emocionada por todo esto, porque aunque de entrada pudiera parecer una situación desagradable, provoca en mí muchos sentimientos (algunos de luz roja, otros de verde) que lo que me dicen es que ESTOY VIVA

El teléfono suena (tun tun tun tun tuntuntitititi), es la tía Georgina que nos avisa que ya nació el bebé de Paulina y ESTÁ VIVO (espero que en algún momento de su vida pueda decir "soy Gerardo y no soy alcoholico y hoy descubrí que estoy vivo)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola soy Adriana, y creo que no soy alcohólica, pero yo creo que ando pacheca, o la pacheca eres tu, porque no entiendo mi maiz